Ontinyent se ha convertido, del 15 al 18 de julio de 2010, en la capital mundial de las Fiestas de Moros y Cristianos.
El motivo ha sido la celebración del Primer Congreso Internacional de Embajadas y Embajadores de la Fiesta de Moros y Cristianos, evento que incumbe a mil doscientas poblaciones, de treinta países distintos, repartidos por cuatro continentes.
El Congreso se ha desarrollado en tres modos complementarios, los cuales se materializaban sucesivamente en tres escenarios principales:
En primer lugar y en las magnificas instalaciones de Centro Cultural de Caixa Ontinyent, se desarrollaron los trabajos intelectuales del Congreso, con las sesiones de apertura, clausura, las tres sesiones de trabajo y la sesión de conclusiones, todas ellas con un perfecto ajuste a los horarios previstos.
En segundo lugar y en nuestra espléndida Plaza Mayor, se sucedieron hasta diez representaciones de la Fiesta de Moros y Cristianos, abarcando estilos y zonas geográficas muy diversas, que consiguieron en su conjunto, demostrar lo que se pretendía: mostrar el carácter heterogéneo de la Fiesta, justificando con ello la internacionalidad del Congreso.
En la Sociedad de Festeros, se desarrolló mayoritariamente la tercer actividad, no menos importante que las anteriores, y que fueron las comidas y cenas de todas las personas que nos han visitado, venidas de Zaragoza, México, Brasil, Granada, Francia, Italia, Guatemala, Perú y Catalunya, entre otros, lo que supuso una espontánea y agradable convivencia entre todas estas personas.
El Comité Ejecutivo del Congreso y la Sociedad de Festeros estamos muy satisfechos por el desarrollo del Congreso. Satisfacción por observación propia y por opinión ajena que nos han hecho llegar los representantes de todas las delegaciones que nos han visitado.
A pesar de que Ontinyent, como todo el mundo sabe, no dispone de una infraestructura hotelera capaz de albergar simultáneamente a casi cuatrocientas personas, el ingenio y la buena voluntad de un buen puñado de voluntarios anónimos, ha suplido satisfactoriamente cualquier carencia, por lo que hemos sido capaces de ofrecer la digna y adecuada hospitalidad que nuestros huéspedes se merecían.
Un dato que corrobora esta afirmación: Ontinyent, el Congreso y sus voluntarios, en tres días, han dado hospedaje a 400 personas y han servido comidas para 2500 comensales.
Finalizado el Congreso, solo nos cabe felicitarnos por el rotundo éxito alcanzado, que supera ampliamente las expectativas que nos habíamos hecho. El Congreso Internacional supone ya una muy digna forma de celebrar el 150 aniversario del inicio de nuestras Fiestas de Moros y Cristianos.
Las conclusiones congresuales, amplia y detalladamente debatidas, van a suponer el germen del reconocimiento mundial de un fenómeno llamado Fiestas de Moros y Cristianos que, por medio del género denominado Embajadas, incumbe a más de 1.125 millones de personas en todo el planeta.
Sea cual sea lo que nos depare el futuro, en Ontinyent ya nos sentimos orgullos por haber sido los iniciadores de todo este fenómeno asociativo, porque para nosotros las Fiestas de Moros y Cristianos, con sus Embajadas y Embajadores, son la mejor manera que conocemos de continuar haciendo amigos.
El Comité Ejecutivo
Ontinyent 19 de julio de 2010